Una boda africana
- Dorle Rodríguez
- 9 feb
- 2 min de lectura
Día 26 – lunes, 9 de febrero
El pasado sábado nos fuimos de bodas. Contamos unos 300 invitados y nosotros los únicos “toubabs” (blancos). Sabemos de bodas europeas, que la novia siempre es la última en aparecer, pero esta vez fue diferente. La pareja estuvo ya presente (en una de las aulas escolares) mientras esperábamos la llegada de los invitados en el templo. Sí, la boda se celebró en Glory Baptist (donde los edificios de la iglesia y del colegio comparten el mismo terreno). Coche tras coche entró en el patio escolar para dejar sus pasajeros en el lugar de la fiesta. Los vestidos de gala brillando bajo el sol africano ¡Qué esplendor de trajes! Deleite para nuestros ojos. Media hora después del tiempo anunciado, comenzó la ceremonia (para ser África, me parece súper puntual): La entrada de las 10 parejas de honor, que formaron la fila guardia de honor y luego tomaron asiento en el centro de la iglesia y, seguidamente entraron los niños con los anillos, y ahora...con la melodía instrumental de YESHUA: ¡La entrada de la novia (guapísima)!, cubierta con su velo y una cola de 6 metros, en la mano el ramo de flores blancas y un pequeño ventilador de pilas para refrescar su cara! A su derecha, le acompaña su tío que vino desde el Reino Unido para esta ocasión tan especial. Luego, la madre y la madrina. La asamblea participó gozosa del tiempo de alabanza, todos de pie. Muchos no podían quedarse quietos, sino bailaron en su sitio. Según una hoja que vi en la entrada, estaban presentes representantes de unas 20 iglesias diferentes. A continuación, palabras del pastor y otros ministros, el corto sermón de otro pastor, los votos, los anillos, el beso en público (¡tuvieron mucha vergüenza y nervios y nos dio la sensación de que esto fue su primer beso!). Los aplausos de la congregación. Finalizando el culto, mientras la congregación se quedó en el mismo lugar, la pareja y los testigos salieron para la firma en el registro, subiendo a la primera planta y nuevamente la entrada de los novios a la planta baja, ya casados oficialmente. Desde el coro de la iglesia grabé esta segunda entrada con los novios bailando. ¡Fue toda una experiencia poder asistir a este evento jubiloso! Después de casi tres horas finalizó este acto de boda en la iglesia y nos desplazamos a una sala grande en otro lugar. Unas 30 mesas redondas para unas 300 personas. Allí esperamos, con una botella de agua y un plato de cacahuetes, con un trozo de bizcocho y bollo casi hora y media hasta que vinieran los novios y comenzara el almuerzo. Como todo el tiempo la música estaba tan alta que ni podíamos mantener una conversación, nos despedimos y un alma amable nos llevó a casa. En la misma noche nos enteramos de que nuestro querido pastor Samuel (que había estado presente en la iglesia, aunque había sufrido un accidente de coche previamente) ahora estaba ingresado con la tensión altísima y señales de una CV leve. Hoy, lunes, la tensión arterial está controlada y estamos a la espera de una resonancia magnética. ¡Gracias por sus oraciones por el pastor, su familia y – desde luego- por el matrimonio de Emmanuel & Grace!









Guapisimos los novios y ustedes tambien Dios los Bendiga