top of page
  • Facebook
  • YouTube
  • Instagram
  • Pinterest

Llegamos bien a Basse, una ciudad en el interior de Gambia. ¡Gracias a Dios!

  • Foto del escritor: Dorle Rodríguez
    Dorle Rodríguez
  • 22 may 2023
  • 2 min de lectura

Desde el viernes hacia el sábado pudimos descansar unas 3 horas antes de entrar en el bus (para 60 pers) que nos llevaría a Basse. Las maletas iban encima del bus. En los asientos nos sentimos como “sardinas en latas”, pero todo tiene su tiempo. La carretera es asfaltada y el bus sólo paró algunas veces para que pudieran bajarse personas. Un control de policía chequeó a varios hombres jóvenes y tuvieron que abrir todo su equipaje. La parada después de 3 horas, para ir al baño o hacer un breve picnic, se canceló y cuando alguien se bajó en una parada, algunos, incluida yo, aprovechamos y entramos en la casa junto a la carretera para usar su baño privado (esto parece normal): en el patio trasero, un agujero en la tierra, 9 m2 “cerradas” con unos bloques y un biombo de bambú). Les saqué una foto de “simulación”. El conductor pitó varias veces para decir que nos diéramos prisa y el viaje continuaba. Con una máxima velocidad de 160 km/h me vinieron pensamientos como: ¿y si ahora cruzan otra vez burros, vacas o cabras o revienta un neumático...? Gracias a Dios, aquí estamos y lo podemos contar. Al salir del bus con AC (aire acondicionado), nos golpeó el calor de Basse: 43ºC. El pastor nigeriano nos recogió y nos llevó a nuestro alojamiento. El domingo nos vestimos al estilo gambiano (la ropa fue un regalo) y Pedro predicó acerca de la luz de Cristo en nosotros. En medio de una pequeña congregación celebramos el culto y más tarde entendimos la razón porqué hoy venían muchos niños: Se entregaron las cajas de “Operación Niños de la Navidad”. Lamentablemente no tenemos fotos que muestran sus sonrisas, pero las vimos. Después del culto fuimos al “Mission House” donde vive el pastor y comimos “Banku” (un puré de arroz y millo, acompañado por sardinas y otro pescado). En un momento una cabra entró en la casa y el pastor la tuvo que sacar. Hablamos de la iglesia.

En esta iglesia haría falta mucha ayuda para cambiar el techo de zinc (en la época de la lluvia se moja todo y el viento arrancó la última vez el zinc fino). Además, haría falta construir un muro alrededor del edificio para que los vecinos no “roben” más del terreno, como ya han hecho. Tengo que decir que el calor nos afecta bastante. Sólo por la mañana y la noche uno puede salir, porque no estamos acostumbrados. Vemos que esta ciudad es más pobre que la zona de la costa y hay bastante más basura en las calles y en todas partes. ¡Parece mentira que no les importa que todo esté así! El pastor no tiene coche, camina un montón. Para aguantar su trabajo aquí, un pastor realmente necesita un llamado de Dios para aguantar. Este pastor lleva ya casi 9 años en esta iglesia. ¡Wow!









 
 
 

Comentarios


SUSCRÍBETE/Abonnieren

¡Gracias por tu mensaje!/Danke für deine Nachricht

© 2035 Creado por Cositas Con Encanto con Wix.com

  • Instagram
  • YouTube
  • Facebook
  • Pinterest
bottom of page