Estamos en Basse a 42 grados
- Dorle Rodríguez
- 7 jun 2024
- 2 min de lectura
Ayer salimos sobre las 10h de casa, paramos aquí y allá y tuvimos nuestro primer encuentro con el querido pastor y su esposa, que son los directores de IMWA. Llegamos sobre las 20h a Basse. Ya era de noche y “sólo” nos dieron la bienvenida 38 grados. Los últimos kilómetros, los frenos del coche nos dieron problemas y hoy lo llevamos a un mecánico para cambiar las pastillas de los frenos. Mientras Pedro y el pastor de Basse se quedaron con el mecánico (cerca de 2 horas), Vida y yo fuimos a saludar a 3 mujeres cristianas en sus respectivos negocios. Una vende de todo un poco, la otra prepara delante de la casa comida para llevar y la tercera vende Ñame. Compramos agua fresca en una de estas típicas mini tiendas y nos sentamos delante de la tiendita en un banco de madera. Vino una vaca, con sus cuernos enormes, encontró un hueso de mango que alguien había tirado a la calle arenosa y lo chupó un poco, antes de soltarlo nuevamente. ¿Sabían que vacas chupan mangos? Hablamos con el dueño de la tienda y luego con un hombre, que resultaba ser un supervisor para algunos proyectos de por aquí, donde el banco había dado crédito para un pequeño negocio y el inspector viene- de sorpresa- para ver cómo el dinero prestado está siendo empleado. Dios nos dio la oportunidad de testificar a cada uno de estos hombres acerca de Cristo. El dueño de la tienda nos dice: “Aquella es mi segunda esposa, ya que la primera murió”. Esta niña, según nuestro aparecer, ni llegó a los 16 años. El inspector se crió en un lugar cristiano, pero luego se hizo musulmán. Le dijimos: “Vuelve a tus raíces”. Luego, a lado de la casa del pastor, también vive una familia musulmana. La “mujer” de la casa, es una niña de 14 años. Parece que por aquí mayormente se encuentran personas de la tribu de los Fula y ellos casan a las niñas de temprana edad. ¡Cosa que no nos entra en la cabeza! En el camino me cuenta Vida que conoce varias mujeres cristianas que fueron forzadas a casarse con hombres musulmanes. Si las ves en la calle quizás estén hasta tapadas con el burka, pero ¡habrá sorpresa en el Cielo, cuando veremos a estas mujeres en el Paraíso!











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