Culto de alabanza y ceremonia funeraria alegre
- Dorle Rodríguez
- 6 jun 2023
- 2 min de lectura
El domingo fuimos a otra iglesia pequeña. Contando los niños, quizás éramos unas 40 personas en total. La hija del pastor presidió la alabanza con una voz potente. El batería tocó con mucha energía, aunque los platos se veían partidos. Pedro predicó. Por la tarde había una reunión en la iglesia principal, para ministrar a las viudas y discapacitados. Vinieron también viudas musulmanas. Había música de alabanza, unas pocas palabras por parte de la organizadora (una viuda invitada de Europa) y al final consejería personal para cada una de las viudas. Me parecía una tarde muy intensa. El lunes por la tarde fuimos hora y media en coche para acudir a una ceremonia funeraria para el pastor que había fallecido el lunes pasado. Llegamos tarde por atascos en la carretera, y yo pensé que nos íbamos a sentar en la última fila, pero nos habían reservado sillas en primera fila, donde los demás pastores se sentaron. Aquí es costumbre de celebrar una reunión una semana después del fallecimiento. Sorprendentemente ¡no he visto ni una lágrima! Eso sí, muchas mujeres tenían un pañuelo negro en su cabeza, según la costumbre de Ghana. Me explicaron después, que la viuda podía llorar en casa y el lunes por la mañana lloraron y lamentaron la muerte, pero el lunes por la tarde, con todos los invitados (calculamos unas 300 personas) la viuda no debería mostrar tristeza. Era un testimonio ante la congregación y los vecinos musulmanes que los cristianos tienen un Dios vivo y que la iglesia sabe a dónde ha ido el pastor fallecido: ¡Está con Dios! Entre los invitados estaba el imán (también es alcalde) del pueblo, políticos de la comunidad, vecinos musulmanes y diferentes pastores y un cura católico. (También entró un gallo con gallinas y un polluelo). La predicación era amena y totalmente evangelística en idioma ghanés, que fue traducido al inglés. El joven predicador nos recordó que volveremos a ser polvo y que nuestra vida también tendrá un fin en esta tierra. Nos invitó a recibir a Jesucristo en nuestra vida para ser salvos y tener realmente vida. Durante su mensaje cantó varias canciones cortas y la congregación cantó con él. A la hora de la ofrenda (para la familia que tendrá el entierro en el mes de octubre, en otro país – Ghana - y los gastos de funeraria y viaje serán mínimo 3 veces más caros que en España) las mujeres bailaron y luego todos vinieron bailando al centro, donde habían colocado un plato enorme para dejar los billetes. Cada invitado recibió refrescos y galletas antes de cerrar el culto. La última foto muestra al sobrino del difunto con su familia. En todo el trayecto a casa hablamos acerca de diferentes maneras de celebrar funerales. ¡La ceremonia de hoy me gustó mucho!













Comentarios