A Dios le encantan los puzzles
- Dorle Rodríguez
- 12 jun 2024
- 2 min de lectura
Sí, estoy convencida de que a Dios le encantan los puzles. Varias veces, desde que llegamos a Gambia, han pasado “coincidencias” (no creemos en casualidades) que son tan grandes que solo Dios puede haber obrado de esta manera. Por ejemplo, ayer: Íbamos a encontrarnos con una persona en cierto lugar. Mientras Pedro y yo esperábamos debajo de una palmera en la sombraz, Pedro dice: “Mira, aquella mujer ¿no es la misma que estuvo en el hospital cuando visitamos al niño?” Solo la vi de espaldas, así que, decidí seguirla para averiguar. Entró en una farmacia y, ¡efectivamente fue aquella mujer! Nos han comentado que tiene un gran corazón para con los niños. Cuando me acerqué, me reconoció. Justo en este momento ella estaba entregando una receta médica para Assan ¿se acuerdan de este niño de 8 años? Lamentablemente, no tenían el medicamento y ella dijo: “Si no lo tienen aquí, no lo tienen en ningún sitio”. Más tarde, la dueña de nuestro apartamento llamó a otras farmacias, pero solo para confirmar, que nadie podía conseguir esta medicina. Nos acordamos de nuestros amigos médicos en Alemania y enseguida ellos estaban de acuerdo de enviar lo requerido y pagar todos los gastos necesarios. ¡Dios es grande! Hoy mismo la medicina está de camino y la esperamos para la próxima semana aquí. Por favor, oren, que todo llegue bien. Y ¿por qué este titular del puzzle? Porque Dios ama conectar a personas de una manera perfecta. Personas que vienen de diferentes trasfondos, pero forman parte del mismo cuerpo. Qué justo en estos segundos Pedro viera a la mujer, la reconoció, yo la contacté, los amigos de Alemania estuvieran actuando en seguida... es como un gran puzzle. Al final veremos una obra de arte, pero de momento, cada uno somos esta pieza de un puzzle y hemos “encajado” perfectamente en la agenda de Dios. Pablo escribe a la gente de Éfeso: “Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.” (Ef. 2:10) ¡Me encanta cuando me doy cuenta de que Jesús nos usa para su Reino, me gozo en su soberanía y le alabo por su gran amor para con nosotros!
Por cierto, todas nuestras oraciones fueron escuchadas: El muro en Basse fue aprobado, por parte de las autoridades, también en su distancia hacia la carretera. ¡A Dios las gracias!







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